domingo, 22 de marzo de 2026

¡ ESTOY MOLESTO CARAJO !!!





¡ Estoy molesto carajo !!!

Nuevamente el dilema.

Nuevamente elecciones.

Y nuevamente a buscar donde no hay nada. 

Definitivamente me estoy volviendo viejo, porque extraño el pasado ...


No solo extraño a los viejos políticos de derecha.


Curiosamente también extraño a los otros.

Extraño a Breña Pantoja. 

Extraño a Genaro Ledesma.

También a Roger Cáceres Velásquez.

Hasta extraño al impresentable de Hugo Blanco.

Extraño su ropa raída ... sus jeans rotos ... sus camisas a rayas o a cuadros, y su correa de soga. Extraño su aspecto desaliñado, y cómo disonaba en el congreso.

Extraño a un joven Diez Canseco, rojazo a morir, pero que murió sin levantar siquiera el cuchillo de punta redonda para untar mantequilla.


Extraño a Ricardo Letts sacando el agua de sus zapatos, después que un rochabus le pasara por encima.













Pero de todo ese grupo, a quien más extraño es a Carlos Malpíca ... ese rabioso que nunca estaba de acuerdo con nadie ni con nada.







Y ¡ cómo no !!! extraño las dos columnas de Sofocleto.



Creo que extraño la política de verdad. 




Detesto a esos mercaderes que hoy deambulan por los pasos perdidos. 

Extraño el gobierno de Toledo, el segundo de Alan (creo que también el primero😢), y hasta el de Ollanta.


Extraño a Nadine, hasta antes que se preguntara el por qué era tan difícil andar derecho.





Tuve que votar dos veces por la Señora K (si, tuve ... voluntariamente, solo lo hice por su padre, una vez); y detestaría volverme a ver en la misma situación.

Pero nuevamente, tengo que escoger de donde no hay nada.

Extraño los mítines, y toda la parafernalia que significaba una verdadera campaña electoral.

Extraño el teteo de Alan, y por que no, sus discursos. 

Es posible que nos haya robado mucho, pero también nos regaló excelentes discursos

Me jode que se haya muerto sin que ningun imbécil le haya demostrado nada.






Extraño las entrevistas a esos políticos.


No nos hemos vuelto, siempre hemos sido un país informal ... y no nos engañemos, en todos sus estratos ... ricos y pobres cierran sus calles ... unos porque pueden, y otros porque lo necesitan.

Ricos y pobres buscan no pagar impuestos, y, nuevamente, unos porque pueden, y otros probablemente porque no se les pega la gana.

Y esa informalidad es la que finalmente nos ha terminado cercando y gobernando. ¡ May !!!

Extraño esa temporada circense ... no solo porque la oferta era diversa, sino porque habían buenos payasos ... hoy solo tenemos cómicos ambulantes.

Y por último, extraño el breve gobierno de PPK, porque al menos nos regaló un Ministro del Amor.

De allí para adelante, no extraño nada.

Cómo extrañar a un presidente vacunándose por lo bajo ... en plena pandemia 🤌🏻.

Cómo extrañar a un profesor que no enseñaba nada (porque no sabía nada), y que llegó a Palacio solo para hablarnos de un pollo.

Como extrañar a una señora que estiró todo lo que pudo, su fealdad. 

De lo que siguió, sin comentarios.

Pero no pienso rendirme ... no pienso perder la fe.

Ese día me levantaré, y con toda la fe del mundo iré a votar ... al ritmo de Cachuca, y de su Triciclo Perú.


domingo, 19 de mayo de 2024

SEGUNDA LLAMADA

Dieron las cinco y la rutina era la misma.

Ya tenía la mochila lista y solo quedaba marcar mi salida.

Marqué; me despedí de la gentita y bajé a la cochera.

Prendí el auto, conecté el móvil al mismo, puse el aire acondicionado, mandé el mensaje de siempre al grupo de casa: “Saliendo”; compartí mi ruta y puse mi playlist del spotify, puse en D la palanca, bajé el freno de mano, giré el timón a la derecha y aceleré; bajé las lunas para despedirme de los jefazos de la caseta de seguridad, se abrió la reja eléctrica y salí; subí las lunas.

Giré a la izquierda y avancé media cuadra, en la esquina giré por Chincha, agarré Cañete y luego Ilo, todo en contra del tráfico (¿cuándo terminarán las obras en Saenz Peña?); cogí Nazca, ya en el sentido correcto y luego tomé Mollendo, para finalmente tomar la avenida República de Panamá, recorrí las tres cuadras antes de tomar el Óvalo El Obelisco, no sin antes bajar la velocidad en el control de velocidad; tomé la avenida Argentina, y nuevamente bajar la velocidad, no solo por el control de velocidad, sino por los camiones.

Ya en el Óvalo Centenario, lo pasé lento, esquivando los camiones y a la demás gente apuradita, para tomar Gambetta.

Como siempre, me pegué a la izquierda (no me gusta lidiar con los taxista ni con los buses. Si hubiera forma de evitar las 4x4 y los camiones todo sería redondo, pero ya sabemos que no existe la perfección).

Últimamente, cuando tomo Gambetta, me hago de fuerzas diciendo para mis adentros “ya falta poco, ya es cuestión de poco tiempo para que no tengas que tomar esta ruta” … pero como ya lo dije, no existe la perfección.

Avancé en la velocidad que la circunstancias me lo permiten. Llegué al túnel y lo pasé tranquilo, como siempre.

Y como siempre, conducía con la vista siempre al frente, pero sumido en ese inacabable laberinto que son mis pensamientos.

Todo era normal, tranquilo, rutinario; cuando de repente el camión ya estaba pegado a mi luna.

El impacto no fue muy violento pero si lo suficiente como para empujarme casi al lado de la pista, romper el espejo retrovisor, aplastar la puerta que tenía al lado y rallar la de atrás … susto y aturdimiento fue lo primero que invadió mi cuerpo … las imágenes eran borrosas y los sonidos inaudibles … el verde militar palidecía ante el verde fosforescente … la voz de la autoridad palidecía ante las voces de mi interior … el shock por el que pasaba palidecía ante la normalidad con la que seguían conduciendo los autos por los otros carriles de la pista.

Cuando caí en cuenta de la situación por la que estaba pasando lo único que quería hacer era deshacerme de toda la gente que me hablaba.

Cuando mi mente finalmente se despejó y caí en cuenta de las dimensiones de la mole que me había impactado tenía claro lo que tenía que hacer.

Me deshice de las manchas verdes, de las voces externas, y me quedé solo con las propias, las que venían de dentro mío … ellas eran confiables, ellas nunca me han defraudado y siempre me han guiado.

Estacioné el auto al lado de la pista, hice una llamada, me recosté al lado del auto, llegó un señor muy amable en nombre del seguro, luego otro más amable aún, de la grúa; engancharon el auto, lo subieron, me dijeron que me suba al asiento del copiloto, y nuevamente me sumí en mis pensamientos.

Me queda claro que la muerte es parte de la vida; y esta ya es mi segunda llamada.

La primera vino cuando aún tenía quince; pero ahora ya estoy a un paso de los sesenta, así que para la tercera y última llamada debo estar listo; aunque para eso aun hay mucho que recorrer, en auto, en bicicleta, o a pie.

martes, 2 de enero de 2024

VASITO


"La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida" dice la canción de Blades ... no la que cuelgo con este post, pero no por eso deja de es cierto.

No puedo preciarme de tener muchos amigos, porque esto también es cierto ... ¿las razones? probablemente una sola: yo mismo ... la verdad es que nunca he sido una persona fácil; además que la amistad es un tema de lealtades, y yo he  sabido tener mis deslealtades ... no hablaré de las que sufrí, porque ya no tiene sentido, y tampoco es de buen gusto exponerlas de esta forma ... cada quién es convicto de sus propias culpas ... lo cierto es que en algún momento del camino de esta gran puesta en escena llamada vida, tuve que marcar el número de un conocido de mi promoción para pedirle, más que un servicio profesional, una ayuda ... y así se lo remarqué en lo que duró esa llamada, que necesitaba, más que sus servicios profesionales, su ayuda.

Lo que marcó  un antes y después es que él estuvo a las alturas del momento y resolvió el problema, y sí sentí que no solo se portó como un profesional, sino que más bien, lo hizo como un hermano.

Desde ese día hemos intercambiado un sinfín de llamadas; algunas para que me despeje algunas dudas, con su conocimiento y experiencia, y otras para ayudarlo con lo poco que sé en esto de ser abogado.

En más de una oportunidad él me ha instado a juntarnos para compartir un almuerzo o un café, y yo, una vez más, he fallado ... aún así, siento que es alguien en quien puedo confiar.

Atrás quedaron nuestras juveniles diferencias que siempre se dan en el furor de los claustros sanmarquinos ... recuerdo con gracia cuando él evocó al gran José José para calificar una disertación mía cuando disputábamos la Delegatura del aula ... es inevitable escuchar El Triste y no acordarme de aquellos días.

Hoy solo cuenta el presente, y el saber que en mi exigua lista de amigos él está allí, mirándome desde un renglón de esa imaginaria hoja de papel .

Ya hace  un tiempo que quería escribir estas líneas, pero la vorágine de la rutina siempre me termina comiendo ... así que, aprovechando este pequeño  momento de soledad, sentado en una banca del Parque Salazar, finalmente me animé a darle rienda suelta a la pluma, y esto fue  lo que salió.

Un abrazo amigo mío.

Fe de erratas: ¡ Un abrazo, hermano !




lunes, 18 de julio de 2022

INTENSO

"No soy un pan de dios
aquí no hay reglas, no existen verdades, no hay negro ni hay blanco
solo hay variedad
muchas emociones, muchas intenciones y varios pecados ..."

Desire Mandrile "Intensidad"


... ¿Depresivo?  ¿egocéntrico? ¿intolerante? ¿obsesivo-compulsivo? ...

 

… honestamente ya no lo sé ... solo sé que es muy difícil de manejar ...

 

… y no, aunque ya he sido tentado antes, esto no quiero dejarlo en las manos del señor ...

 

¡ No ! ... porque quisiera aprender a manejarlo yo mismo ...

 

... creo que el señor tiene problemas más importantes que este pequeño gran desorden que existe en mi cabeza ...


Y es que cuando a veces parece que todo anda bien, de repente, de la nada (... sí, ¡ de la puta nada !!!) viene el bajón ... esa mierda que te provoca ir a un acantilado y aventarte para acabar de una vez con toda esta sensación ...

 

Sí, de repente, de la nada, la mochila pesa más ... o simplemente ya no provoca cargarla ...

 

Si, de repente, sientes que por más que caminas no estas avanzando, o simplemente sientes que no estas yendo a ninguna parte ... como si estuvieras caminando en círculo ...

 

... como un perro queriendo morderse la cola ...

 

De repente te acuestas y nuevamente las pesadillas, ...

 

... sí, esa realidad paralela de mierda en la que corres y corres, y no paras de correr lleno de pánico, porque sabes que si te alcanzan estás acabado ... aunque sin saber de qué huyes, ni porqué ... solo sabes que tienes que correr ...

 

... y de repente amanece y estas tan, pero tan cansado, que no quieres terminar de despertar ...

 

... y de repente la tristeza es más triste y la soledad es más solitaria ...

 

Sí, hay días de mierda ... por más que leas en las redes que tus amigos y "amigos" se deshacen en mensajes de optimismo y felicidad ... o de fe ...

el día sigue siendo una mierda ... y no te queda más que seguir viviéndolo ... y esperar a que llegue nuevamente la noche para dormir ...

 

... siempre dejando cerca las zapatillas, por si tienes que volver a correr ...

MUDO

... abrí el wathsapp del grupo luego de dos días y leí lo inevitable ... Chemito (como le decían, y le dirán por siempre sus hijos, se había ido) ... yo era un niño de barrio, bastante mal vestido y mas desaliñado aún, cuando lo ví por primera vez ... él era el papá de Ossie, un amigo igual de desaliñado como todos en la pandilla ... por esa razón es que Chemito se cruzó de una forma muy tangencial en mi vida ... desde mi pequeña estatura siempre tenía que levantar la vista para verlo en toda su extensión ... un tipo delgado, largo, pulcramente vestido y perfectamente peinado .... ese es mi recuerdo infantil de su imágen ... siempre con el rostro adusto, y aunque sabía que era sastre (curiosamente casado con costurera), muy pocas veces lo ví en esas faenas ... callado como solo saben serlo las personas realmente educadas, muy pocas veces lo escuché hablar, y nunca lo oí levantar la voz, a pesar de lo zamarro que era Ossie en esos años de pubertad ... para eso estaban Clotilde (su esposa) y Betty, su hija mayor (el verdadero terror de Ossie) ... Ossie a su madre le temía, pero a Betty si que le tenía terror ... Con los años la distancia con Ossie se hizo insalvable, pero, a su vez, me trajo en su reemplazo a Charito, a quien aprendí no solo a querer, sino, sobre todo, respetar ... y es por ella que me enteré de que Chemito tenía su vena literaria, lo cual hizo nacer  un nuevo sentimiento por él ... ese que siente una pluma por otra, debiendo confesar que su partida me produjo una reacción singular ... me dejo "mudo" ... ... y en las últimas horas he estado tratando de descifrar esta mudez, hasta que finalmente creo haber encontrado una respuesta ... su partida me retrotrajo a la muerte de mi madre ... fecha desde la cual una "frialdad" nunca antes experimentada llegó para quedarse ... No es que no sienta la muerte de las personas, sino que no las siento como el resto ... o las acepto como parte de la vida ... o simplemente "no me duelen" ... la verdad es que no lo sé ... lo único que sé es que desde que mi madre se fue, se llevó una buena parte de mis lagrimas y de mi pesar ... lagrimas que se llevó sin haberlas derramado y pesar que se llevó sin haberlo sentido ... No sé si algún día volveré a ser el de antes, o si esa persona también se fue ... la verdad no lo sé ...

miércoles, 1 de junio de 2022

LOS OTROS

"A veces, el mundo de los muertos se mezcla con el de los vivos"

Nicole Kidman "The Others"

De un tiempo a esta parte, cuando una orden bizarra, algo oscura y, sin mayor sustento, nos devolvió de golpe y sin anestesia a una realidad que se siente lejana, vetusta, y hasta de otra vida, me he puesto a pensar en los fantasmas ... y es que cuando eres un fantasma que hace esporádicas apariciones, muchas veces no eres consciente de tu fantasmal existencia ... Bruce Willis y Nicole Kidman nos regalaron magistrales actuaciones sobre pobres fantasmas que se creían vivos ... Ellos juraban que estaban vivos; es más, se comportaban como seres vivos ... tenían una rutina que ejecutaban disciplinadamente ... hacían sus labores diarias y ¡ hasta lloraban a sus muertos !!! ... acudían a citas y hasta daban órdenes ... creían con absoluta certeza en su existencia, pero eso, ya no era cierto ... solo los que los recordaban, y en ocasiones "sentían" su presencia, sabían que ya no existían más ... que ya se habían "ido" ... por mas que ellos se resistían y se atrincheraban en esa, "su verdad", la realidad es que ya habían pasado a otro plano ... 

Si, cuando estoy sentado en mi escritorio, levanto la mirada, y giro levemente mi cabeza hacia mi derecha, veo una oficina fantasmalmente vacía, donde alguna vez hubo alguien que ya no está ... donde solo habita un fantasma que se resiste a su partida, queriendo dar órdenes, cuando ya dejó de existir ... QEPD ...






domingo, 8 de mayo de 2022

Y SI ... ???


... he defraudado a todos,
empezando por mi ...
Joaquín Sabina "Lo niego todo"


Soy y siempre seré un chico de barrio ... Chacra Ríos, un paréntesis en el Barrio IV Centenario de Arequipa, Breña, San Martin de Porres, otro paréntesis en Santa Catalina (la zona pituca de La Victoria), nuevamente un breve paso por Breña, y finalmente Comas, con otro paréntesis en Pueblo Libre ... 

... todo un errante de barrios de la Lima Vieja, pero también de los nuevos, populares y emergentes barrios de Lima Norte, donde resaltan dos colores, el gris y el del ladrillo pelado, que con el tiempo empieza a tornar a un gris rojizo ...

.
... he chapoteado en piscinas municipales, he construido figuras amorfas con la arena húmeda de La Herradura (cuando aún la tenía), Agua Dulce y Barranquito ... he pisado un par de parques zonales ... he hecho colas inhumanas para ver innumerables pelas en el ya extinto Cine Junín (cuadra 22 de la Av. Perú) ... aprendí a odiar el dantesco tráfico de la Av. Universitaria y de la Panamericana Norte ...

... antes de las aplicaciones también he odiado a los taxistas que pisaban su acelerador apenas les decía mi destino ...

... también he bajado a ese círculo del infierno llamado El Metropolitano ... he bicicleteado desde la Av. Perú hasta el Aeropuerto, cuando Bocanegra no existía, y el Jorge Chávez era de pase tan libre que podías entrar hasta la mismísima terraza (hoy inaccesible) ... nunca fui a recibir a ningún equipo de fútbol ni artista de moda, pero si fui a ver el Concorde cuando vino a Lima ... ese avión francés que parece un pájaro triste, con el pico inclinado hacia la pista de aterrizaje ...

Fué en la puerta del Cecilia, ese pequeño Restaurante que mi madre tenía en la avenida Perú, donde sembré una rama que vi crecer hasta convertirse en todo un árbol; y que después alguien lo taló sin ningún remordimiento para ensanchar su estacionamiento 😡 ...

... también peloteé en las pistas, cuando las lozas deportivas eran casi inexistentes ... he subido a volar cometas en cerros que ahora ya han sido invadidos ... me he ilusionado, he creído haberme enamorado, y me han roto mi aún joven corazón ... 

En fin, son tantos los recuerdo que he acumulado; sin embargo, sentado en el Albamar de San Bartolo, es que, mirando el inacabable horizonte, un recuerdo me toma por asalto ...

... tenía 15 años y todos nos subimos al volquete que algunos domingos nos servía de transporte a la playa ... su dueño tenía su propia preferencia ... él nos llevaba a Ventanilla ... el destino era no negociable ...

... recuerdo que jugaba en la orilla cuando Johnny me dijo -ya salgo, el mar está picado ...

... y era cierto, las corrientes se movían fuerte y de forma cruzada ... no se en qué momento me distraje, pero cuando reaccioné ya no estaba en la orilla ... miré a mi alrededor y no veía a nadie cerca .... de repente ya no pisaba arena, y por mas que braceaba, la corriente era mas fuerte que yo ... instintivamente miré a la orilla y se veía tan lejana que las personas eran manchitas de colores ... me asusté, claro que me asusté, pero empecé a decirme para mis adentros -si puedes mantenerte a flote todo va estar bien ... pero el mar se picaba más y más ... cada minuto que pasaba era más difícil mantenerse a flote ... empecé a perder la noción del tiempo que llevaba dentro, y a dudar de poder flotar por mucho tiempo más ...

... entonces fue irremediable hacerme la pregunta -¿hoy será el día de mi muerte?

... y empecé a recordar muchas cosas de mi corta vida ... pero mientras mi cerebro le ordenaba a mi cuerpo mantenerse lo más quieto y ligero posible, los recuerdos llegaban a tropel, y sin orden alguno ... lo curioso es que el miedo inicial desapareció, y le dio paso a una inexplicable calma ... -solo flota, me decía para mis adentros, mientras miraba como la orilla cada vez se alejaba más ...

... de repente ya no sentía nada, ni miedo, ni calma, solo dejé de sentir ... mi cuerpo se movía al ritmo y antojo de las olas que llegaban en cualquier dirección ... unas venían lentas y entonces solo me impulsaba hacia arriba y ya ... otras más violentas simplemente me hundían y hacían con mi cuerpo lo que querían ... cuando recobraba el control salía a flote y nuevamente buscaba con mi vista la orilla ...

... en medio de ese mar que cada vez se embravecía más, cual surfista que había perdido su tabla y su traje negro de látex ...  y cuando ya lo había dejado todo en manos del destino, apareció de la nada mi hermano Carlos ... yo lo veía bracear con cierta dificultad, a pesar de ser un ducho nadador, e intentó cogerme del cuello y nadar hacia la orilla, pero las olas cruzadas y la fuerte corriente eran más fuertes que su voluntad ... luego lo intentó con uno de mis brazos, pero nada ... el mar de Ventanilla se resistía a dejarme ir ... él empezó a gritarme algo, pero yo no lograba entenderlo ... como lo dije, había dejado de sentir, hasta el frío mar ...

... ya instintivamente, solo procuraba mantenerme a flote ... -hasta donde pueda, me decía para mis adentros ... pero, como ya estaba escrito, ese no iba a ser mi último día ... así como de la nada apareció mi hermano, también de la nada aparecieron dos tipos grandes y de contextura gruesa y recia ... definitivamente eran policías salvavidas ... y vi como uno de ellos cogía del brazo a mi hermano, quien le gritó algo inaudible para mi (-¡ yo no, el otro !!! ... ¡ yo se nadar, puedo salir solo !!!, me contaría después que eso fue lo que le gritó al Baywatch perucho) ... entonces el salvavidas giró y alcanzó al otro que me había entregado una boya roja, a la vez que me gritaba -¡ pase lo que pase, no la sueltes !!! ... cógela lo mas fuerte que puedas ... y lo que pasó después fue muy bizarro ... recuerdo que uno me cogía del brazo derecho, y el otro del izquierdo ... y allí empezaron los gritos -¡ uno, dos, tres !!!, y yo "volaba" sin terminar de salir del mar ... y nuevamente -¡ uno, dos, tres !!! ..., y nuevamente a "volar" ... y nuevamente -¡ uno, dos, tres !!! ...  no se cuantas veces repitieron esa maniobra ... cuatro, seis, diez, quince ... la verdad no lo sé ... solo se que en algún momento nuevamente pisaba arena, y nuevamente el mar me llegaba a las rodillas, y uno de ellos me preguntó -¿puedes caminar?", y yo respondí en automático, y con el poco amor propio que me quedaba en esos momentos -¡ Sí ! ... -Ok., me respondió, y me soltó ...

... apenas di un paso  y me fui de bruces contra el mar ... escuché su sonrisa detrás mío, y después sentí como me levantaba cual polera que cuelgas de uno de tus hombros ... caminó el resto del camino, y me depositó sobre la arena seca ...

... sentado en la arena, lleno de vergüenza adolescente, escuchaba murmullos que intercambiaban mi hermano con el resto de mis amigos ... de los salvavidas escuché que le gritaban a alguien mas -¡ doscientos metros mar adentro !!! ... y después me obligaron a ir a la posta por bicarbonato ... no vomité nada...

Sentado en el Albamar de San Bartolo, mientras recordaba esa tarde de playa, me pregunté si a lo largo de mi vida había sido un buen hijo, un buen hermano, un buen amigo, un buen esposo o hasta un buen padre ??? ... en buena cuenta, me pregunté si había tenido una buena existencia; concluyendo que por más que me había esforzado, me había equivocado tantas veces, y de tantas formas, que había fallado, y dañado, a todas las personas que en algún momento habían contado conmigo ...

... entonces, recordando siempre el momento preciso en que me encontraba completamente solo en medio de ese mar que me había atrapado, me pregunté si ese momento no había sido una señal y una oportunidad; para terminar por preguntarme ¿y si no me hubiera resistido, y me hubiera dejado tragar por el mar? ... 😔