domingo, 8 de mayo de 2022

Y SI ... ???


... he defraudado a todos,
empezando por mi ...
Joaquín Sabina "Lo niego todo"


Soy y siempre seré un chico de barrio ... Chacra Ríos, un paréntesis en el Barrio IV Centenario de Arequipa, Breña, San Martin de Porres, otro paréntesis en Santa Catalina (la zona pituca de La Victoria), nuevamente un breve paso por Breña, y finalmente Comas, con otro paréntesis en Pueblo Libre ... 

... todo un errante de barrios de la Lima Vieja, pero también de los nuevos, populares y emergentes barrios de Lima Norte, donde resaltan dos colores, el gris y el del ladrillo pelado, que con el tiempo empieza a tornar a un gris rojizo ...

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... he chapoteado en piscinas municipales, he construido figuras amorfas con la arena húmeda de La Herradura (cuando aún la tenía), Agua Dulce y Barranquito ... he pisado un par de parques zonales ... he hecho colas inhumanas para ver innumerables pelas en el ya extinto Cine Junín (cuadra 22 de la Av. Perú) ... aprendí a odiar el dantesco tráfico de la Av. Universitaria y de la Panamericana Norte ...

... antes de las aplicaciones también he odiado a los taxistas que pisaban su acelerador apenas les decía mi destino ...

... también he bajado a ese círculo del infierno llamado El Metropolitano ... he bicicleteado desde la Av. Perú hasta el Aeropuerto, cuando Bocanegra no existía, y el Jorge Chávez era de pase tan libre que podías entrar hasta la mismísima terraza (hoy inaccesible) ... nunca fui a recibir a ningún equipo de fútbol ni artista de moda, pero si fui a ver el Concorde cuando vino a Lima ... ese avión francés que parece un pájaro triste, con el pico inclinado hacia la pista de aterrizaje ...

Fué en la puerta del Cecilia, ese pequeño Restaurante que mi madre tenía en la avenida Perú, donde sembré una rama que vi crecer hasta convertirse en todo un árbol; y que después alguien lo taló sin ningún remordimiento para ensanchar su estacionamiento 😡 ...

... también peloteé en las pistas, cuando las lozas deportivas eran casi inexistentes ... he subido a volar cometas en cerros que ahora ya han sido invadidos ... me he ilusionado, he creído haberme enamorado, y me han roto mi aún joven corazón ... 

En fin, son tantos los recuerdo que he acumulado; sin embargo, sentado en el Albamar de San Bartolo, es que, mirando el inacabable horizonte, un recuerdo me toma por asalto ...

... tenía 15 años y todos nos subimos al volquete que algunos domingos nos servía de transporte a la playa ... su dueño tenía su propia preferencia ... él nos llevaba a Ventanilla ... el destino era no negociable ...

... recuerdo que jugaba en la orilla cuando Johnny me dijo -ya salgo, el mar está picado ...

... y era cierto, las corrientes se movían fuerte y de forma cruzada ... no se en qué momento me distraje, pero cuando reaccioné ya no estaba en la orilla ... miré a mi alrededor y no veía a nadie cerca .... de repente ya no pisaba arena, y por mas que braceaba, la corriente era mas fuerte que yo ... instintivamente miré a la orilla y se veía tan lejana que las personas eran manchitas de colores ... me asusté, claro que me asusté, pero empecé a decirme para mis adentros -si puedes mantenerte a flote todo va estar bien ... pero el mar se picaba más y más ... cada minuto que pasaba era más difícil mantenerse a flote ... empecé a perder la noción del tiempo que llevaba dentro, y a dudar de poder flotar por mucho tiempo más ...

... entonces fue irremediable hacerme la pregunta -¿hoy será el día de mi muerte?

... y empecé a recordar muchas cosas de mi corta vida ... pero mientras mi cerebro le ordenaba a mi cuerpo mantenerse lo más quieto y ligero posible, los recuerdos llegaban a tropel, y sin orden alguno ... lo curioso es que el miedo inicial desapareció, y le dio paso a una inexplicable calma ... -solo flota, me decía para mis adentros, mientras miraba como la orilla cada vez se alejaba más ...

... de repente ya no sentía nada, ni miedo, ni calma, solo dejé de sentir ... mi cuerpo se movía al ritmo y antojo de las olas que llegaban en cualquier dirección ... unas venían lentas y entonces solo me impulsaba hacia arriba y ya ... otras más violentas simplemente me hundían y hacían con mi cuerpo lo que querían ... cuando recobraba el control salía a flote y nuevamente buscaba con mi vista la orilla ...

... en medio de ese mar que cada vez se embravecía más, cual surfista que había perdido su tabla y su traje negro de látex ...  y cuando ya lo había dejado todo en manos del destino, apareció de la nada mi hermano Carlos ... yo lo veía bracear con cierta dificultad, a pesar de ser un ducho nadador, e intentó cogerme del cuello y nadar hacia la orilla, pero las olas cruzadas y la fuerte corriente eran más fuertes que su voluntad ... luego lo intentó con uno de mis brazos, pero nada ... el mar de Ventanilla se resistía a dejarme ir ... él empezó a gritarme algo, pero yo no lograba entenderlo ... como lo dije, había dejado de sentir, hasta el frío mar ...

... ya instintivamente, solo procuraba mantenerme a flote ... -hasta donde pueda, me decía para mis adentros ... pero, como ya estaba escrito, ese no iba a ser mi último día ... así como de la nada apareció mi hermano, también de la nada aparecieron dos tipos grandes y de contextura gruesa y recia ... definitivamente eran policías salvavidas ... y vi como uno de ellos cogía del brazo a mi hermano, quien le gritó algo inaudible para mi (-¡ yo no, el otro !!! ... ¡ yo se nadar, puedo salir solo !!!, me contaría después que eso fue lo que le gritó al Baywatch perucho) ... entonces el salvavidas giró y alcanzó al otro que me había entregado una boya roja, a la vez que me gritaba -¡ pase lo que pase, no la sueltes !!! ... cógela lo mas fuerte que puedas ... y lo que pasó después fue muy bizarro ... recuerdo que uno me cogía del brazo derecho, y el otro del izquierdo ... y allí empezaron los gritos -¡ uno, dos, tres !!!, y yo "volaba" sin terminar de salir del mar ... y nuevamente -¡ uno, dos, tres !!! ..., y nuevamente a "volar" ... y nuevamente -¡ uno, dos, tres !!! ...  no se cuantas veces repitieron esa maniobra ... cuatro, seis, diez, quince ... la verdad no lo sé ... solo se que en algún momento nuevamente pisaba arena, y nuevamente el mar me llegaba a las rodillas, y uno de ellos me preguntó -¿puedes caminar?", y yo respondí en automático, y con el poco amor propio que me quedaba en esos momentos -¡ Sí ! ... -Ok., me respondió, y me soltó ...

... apenas di un paso  y me fui de bruces contra el mar ... escuché su sonrisa detrás mío, y después sentí como me levantaba cual polera que cuelgas de uno de tus hombros ... caminó el resto del camino, y me depositó sobre la arena seca ...

... sentado en la arena, lleno de vergüenza adolescente, escuchaba murmullos que intercambiaban mi hermano con el resto de mis amigos ... de los salvavidas escuché que le gritaban a alguien mas -¡ doscientos metros mar adentro !!! ... y después me obligaron a ir a la posta por bicarbonato ... no vomité nada...

Sentado en el Albamar de San Bartolo, mientras recordaba esa tarde de playa, me pregunté si a lo largo de mi vida había sido un buen hijo, un buen hermano, un buen amigo, un buen esposo o hasta un buen padre ??? ... en buena cuenta, me pregunté si había tenido una buena existencia; concluyendo que por más que me había esforzado, me había equivocado tantas veces, y de tantas formas, que había fallado, y dañado, a todas las personas que en algún momento habían contado conmigo ...

... entonces, recordando siempre el momento preciso en que me encontraba completamente solo en medio de ese mar que me había atrapado, me pregunté si ese momento no había sido una señal y una oportunidad; para terminar por preguntarme ¿y si no me hubiera resistido, y me hubiera dejado tragar por el mar? ... 😔




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