sábado, 8 de enero de 2011

Azul y Negro ... una chiquita para empezar el año

Puse un pie sobre el inodoro para acomodar mi media y limpiar mi zapato y vi -para mi desagrado- como ese color azul del calcetín rompía toda la armonía que había entre el negro del zapato y el gris del pantalón.

- ¡¡ mierda !!! … me equivoqué de medias … dije en un tono casi inaudible.

Puse el otro pie sobre el inodoro, y cuando me percaté del color negro de mi otra media, casi inmediatamente concluí que tenía que hacer algo urgente al respecto -bueno, aparte de rezar de que nadie se dé cuenta de la disparidad de colores, y de salir corriendo a la hora del refrigerio para comprar un par de medias del mismo color-.

Yo, un perfeccionista del orden de las cosas materiales -que de alguna forma equilibra todo el desorden que reina dentro de mí-, había cogido dos medias distintas para vestirme.

En ese momento se me vino a la memoria el ritual que suelo hacer los domingos por las noches, cuando lámpara de luz blanca en mano selecciono las medias de la semana, teniendo mucho cuidado de no mezclar medias de diferente color.

Pero finalmente pasó.

Me equivoqué.

Y no creo que deba pasar por alto semejante equivocación.

Ahora sé que no es casual … definitivamente no es una casualidad.

Es una señal.

Una inequívoca señal de lo jodida de mi actual existencia.

Tengo que hacer algo … y rápido.