miércoles, 2 de marzo de 2022

EL SAUCE BOXEADOR




Cuando buscas en internet, resulta que los sauces boxeadores son una especie de árboles mágicos que atacan a cualquier individuo o artefacto que irrumpa en el radio de acción de sus ramas. Es de hoja caduca y sus ramas actúan como brazos muy violentos; de allí el origen de su peculiar nombre.

Los seguidores de Harry Potter, ya sean lectores y/o cinéfilos, sabrán que el sauce boxeador de la serie era el guardián de una entrada secreta … una entrada que escondía oscuros secretos.

Desde hace un tiempo vengo postergando la veneración de mis antepasados[1], y no hace mucho caí en cuenta del porqué de la postergación; resulta que un previo de esta veneración consiste en elaborar mi árbol genealógico.

Lo cierto es que, con veneración o sin ella, desde siempre tuve la curiosidad de armar mi árbol genealógico … siempre quise darme un tiempo para elaborar el dichoso árbol, pero siempre, ya sea por desidia o porque ocurría algo, me distraía del objetivo de armar las ramas de la familia.

Sin embargo, con el devenir de los años si logré grabarme cierta información relevante, ya sea por curiosas e impertinentes preguntas a una tía dispuesta a contarte los secretos de la familia, ya sea por espontáneas historias que se contaban en la mesa familiar.

Hasta que hace unas semanas, finalmente logré empezar a plasmar en papel el dichoso árbol, y descubrí que mi árbol genealógico es un sauce boxeador.

Ahora también entiendo el porqué de tanto obstáculo para poder ocuparme del árbol familiar; entiendo que era el mismo árbol el que me estaba protegiendo de sus violentas ramas, y sus nada santos secretos.

Y es que caer en cuenta que no deberías llamarte como cuenta la historia oficial, no es más que la punta de un iceberg muy, pero muy grande.

Y si bien, ganas no me faltan por desenterrar algunos cuerpos para pedir cuentas de sus actos, también sé que eso no cambiará en nada la historia oficial ya escrita.

Es por esa razón que probablemente siempre he intentado reescribir mi propia historia, pero eso no ha logrado más que convertirme en una rama aún más rara y problemática de lo que mi propia familia[2] percibía de mi desde siempre; una rama muy rara de un árbol con muchas ramas que aceptan tal cual su historia oficial.

Entonces, como es imposible destruir tu propio árbol, solo te queda aferrarte a tu rama, y tratar de cuidarla, y que crezca lo más sana posible … si es que esto es posible.

Lo cierto es que mi sauce siempre estará allí, fiel guardián de sus secretos, dando de golpes a quienes se atrevan a acercarse a él, no porque sea malo o violento, sino porque quiere protegerte de sus secretos.

Mientras tanto me seguiré llamando como me llamo, y seguiré usando el garabato que uso por firma, y que realmente no dice nada de mi ... ni de mi nombre.



[1] Esa es una historia que merece su propio post

[2] y amigos, vecinos, compañeros de trabajo, etc.




No hay comentarios: