sábado, 11 de junio de 2016

Víctor, Keiko Flores Nano y el Señor Presidente

¡ Walter ! … ¿ vas a la despedida de Víctor ???

… ¿ qué, se va ?, respondí con una interrogante.

… si !, se va como Gerente a (….), me respondieron.

A Víctor le hicimos mas de una despedida … y nunca se fue de la chamba.

Nunca debes cantar victoria antes de tiempo.

Luego, cansado de ser “un contratado”, Víctor postuló a una plaza de planta (de esas con grati, vacaciones y seguro médico privado) … y aprobó todos los exámenes para acceder a la susodicha plaza.

Parecía que finalmente todo se arreglaba para Víctor … finalmente sería feliz, comiendo perdices.

Pero ocurre que, después de aprobar todos los exámenes, le detectaron un impedimento legal … y nunca le dieron la plaza.

Algo andaba mal en el destino de Víctor … karma le dicen.

No se que será de la vida de Víctor … asumo que siguió con su vida … hace un buen tiempo que le perdí el rastro.


Dice la leyenda que la primera vez -ya hace cinco años- lloró toda la noche, antes de reconocer su derrota.

En esta, su segunda vez, no se advirtió llanto, pero de seguro hubo bronca … y debió ser tanta, que a pesar de lo evidente le costó demasiado reconocer lo evidente … había perdido nuevamente.

Esta necedad me hizo recordar a Lourdes, quien de puro picona no quiso reconocer su derrota ante Alan, y terminó diciendo que le habían ganado en mesa … como si hubiera otra forma de perder o ganar una elección.

Algo me dice que Keiko no estaba dispuesta a reconocer su segunda derrota … espero equivocarme.

Algo me dice que si bien ella no ha pronunciado ni pronunciará jamás la palabra fraude, de eso se encargará uno de los 73 sobrevivientes de su gran derrota. La idea es que la palabrita se instale en el imaginario de la gente … y sobre de todo de su núcleo duro … no está dispuesta a perder su capital electoral.

Algo me dice que va a seguir insistiendo en querer ser presidenta … de lo contrario tendrá que trabajar de verdad, como mi amigo Víctor, o todos nosotros, el resto de simples mortales.

Pero, también algo me dice que “su mochila” es muy grande y pesada, y por mas que quiera, difícilmente se deshará de ella … y entonces empezará otra historia, mas horrible aún … Kenji le tomará la posta y querrá ser presidente.

Felizmente para ese entonces, si todo sale de acuerdo a lo que he planeado, ya estaré jubilado y haciendo lo que mas me gusta … haciendo cátedra aunque sea gratis, viajando de laguna en laguna, y escribiendo tonterías como esta.

Solo espero que no me ocurra lo que a Víctor.


Buenas Noches Señor Presidente.

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