domingo, 24 de abril de 2016

LOS 70 DE LA 81

Deberíamos celebrar 35 años, pero parece que vamos a celebrar 70.

No, no se sorprendan, es simple aritmética, 35+35=70.

Aún recuerdo con alegría como hace cinco años se logró juntar a la mayoría de nosotros para celebrar los 30 años de la promoción.

La idea fue de uno de nuestros “extranjeros” (siempre nostálgicos), pero la gesta la hicimos aquí, los “locales”.

Hubo líderes, como toda gesta necesita, pero todos pusimos el hombro de alguna forma; y es que el simple hecho de decir si, y dejar que otros “trabajen”, muchas veces es una forma importante de apoyar.

El face ayudó mucho, pero no lo hizo todo, hubo que rastrear muchos datos para ubicar a los “inubicables”; así, todos alcanzaban la información que tenían y la juntábamos, y a partir de allí seguíamos buscando datos; una vez que ubicábamos a un “inubicable”, otros corrían a buscarlo personalmente, o los contactaban por teléfono.

Y así nos encontramos con toda clase de reacciones, desde los que se alegraban por el reencuentro hasta los que nos tiraban el teléfono, pasando por los indiferentes. Al final, todo eso no pasó a ser mas que simples anécdotas que enriquecieron aun más nuestra gran celebración de hace cinco años.

Lo importante y bonito es que al final lo logramos, fue un bonito almuerzo y una más bonita fiesta.



Cinco años después, las cosas han cambiado un poco; pareciera que hubiéramos envejecido mucho más que cinco años. Pareciera que la “rutina” nos estuviera empezando a pasar la factura.

Siento que para estos treinticinco se perdió la ilusión del “volver a verse”, se perdió la magia del “reencuentro”; pareciera que el hecho de ya no preguntarnos ¿y que habrá sido de su vida? de alguna forma ha quebrado más de un cristal.

Creo que el hecho de habernos puesto al día sobre nuestras vidas en los últimos cinco años nos está haciendo ganar confianza y a la vez perder las formas; y de alguna forma nos ha regresado al cole, hemos empezado a pelear, e incluso a insultarnos (y de seguro nos reunimos en pequeños grupos para cuchichear unos contra otros, creyendo todos que tenemos la razón).

Pareciera que la demolición de nuestro querido colegio nos estuviera alcanzando, y algunos de nosotros estamos buscando demoler lo que logramos construir hace cinco años. Y digo “estamos” y no “están”, para que nadie me acuse de querer arrogarme una autoridad que de seguro no tengo.

De alguna forma, perdimos la inocencia.

Sería muy penoso que en vez de una celebración por los 35 hubieran dos, porque de darse esto todos perderíamos, y nunca mas volveremos a ser los mismos.

Dos celebraciones por los 35 significa que en cada una de ellas será inevitable mirar de reojo aquel vacío que dejarán “los que faltan”.

Dos celebraciones por los 35 significa que nuestras almas han envejecido mucho mas de lo que queremos admitir, y que está empezando a mostrarse nuestro lado egoísta y egocéntrico.

Dos celebraciones por los 35 no será una gran celebración, solo serán dos celebraciones de una gran derrota.

Dos celebraciones por los 35 solo nos van a dividir para siempre.

No se olviden que esta no es una reunión de "afines", es una celebración de todos. Por es espero que todo esto de dos celebraciones no sea cierto, y que logremos, como hace cinco años, juntarnos todos alrededor de nuestros recuerdos, y como lo dije hace poco, tal vez no podamos estar revueltos, pero si juntos.

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