viernes, 23 de septiembre de 2016

¡ No existes !!!



No recuerdo bien como llegué ese primer día a ese viejo colegio … y cuando digo viejo no estoy exagerando para nada … antes de mi allí estudiaron mi madre y mi hermano mayor … y creo que allí empezó el error, a veces la continuidad no es buena, a veces hay que saber cuando romper una cadena … el colegio aún existe ...

… era 1976 … era mi último año de primaria …

No recuerdo bien como llegué … solo recuerdo que ya estaba bien instalado en mi carpeta y que tenía toda la ilusión de un nuevo empezar … alumno nuevo con útiles nuevos .. con ilusiones nuevas … que se estrellaron con la maldad vestida de niña, o niñas … muchas niñas.

Los minutos transcurrían y empezaba a impacientarme … los que me conocen saben que la paciencia nunca fue una de mis virtudes, y mirando en retrospectiva caigo en cuenta que es cierto, nunca lo fue … los minutos transcurrían y ninguna maestra se hacía cargo del aula, lo cual generaba un natural desorden y cuchicheo … probablemente mi ego me haga recordar muchas miradas sobre mi … pero lo siento pues, así lo recuerdo … total, era el niño nuevo … si, niño … uno de once años en 1976.

Recuerdo que sentado allí, el cuchicheo iba aumentando su intensidad en la medida que iban transcurriendo los minutos … y según mi forma de ver las cosas eso tenía su explicación … era un aula de unos veinticinco alumnos, donde dos tercios eran mujeres y un pequeño tercio éramos varones … y creo que un tercio es exagerar … definitivamente era un aula dominada por niñas, dominio que ejercían de forma abusiva … y yo caí en cuenta de esto de una forma brusca … de una forma violenta, diría yo.

Desde siempre he argumentado -en solitario, por supuesto- que no todos los niños son buenos … y ahora caigo en cuenta que ese argumento tiene lugar y fecha de nacimiento: Colegio Juana de Arco, Jr. República de Portugal 374, Distrito de Breña, Jueves 1 de abril de 1976.

Mientras permanecía sentado en mi carpeta se me acercaron dos de tres niñas cuyos nombres nunca olvidaré: Alejandra y Patricia (la tercera es Julia, y me reservo sus apellidos, que por supuesto no he olvidado) … hoy sus nombres y sus rostros ya no me dan miedo … solo son un mal recuerdo que ahora convierto en post, en un afán casi exorcista …

Préstame tu borrador ! dijo Alejandra, con su mirada mezcla de imperio y sorna, mientras lo cogía y junto a Patricia giraba sobre los taquitos de sus zapatos nuevos, pretendiendo alejarse …

! No !!! dije levantando la voz y armándome de valor … y es que caí en cuenta que estaba en dominios extraños … o de extrañas …

¿ qué dijiste ? dijeron al unísono, mirándome con sorpresa y fastidio …

¿ acaso no escuchaste que te lo pedimos prestado? agregaron de forma imperativa …

si escuché … pero yo no te he prestado nada … así que devuélveme mi borrador … dije, tratando de ser lo mas firme posible y mirando fijamente los ojos de Alejandra …

¿ acaso no sabes que aquí se hace lo que nosotras decimos? retrucó Patricia, con esa desagradable mueca que tuve que soportar ese año ...

¿ acaso no sabes que en este colegio tus cosas en realidad son nuestras ?

- parece que no sabes con quien te estas metiendo …

- creo que desde hoy vas a saber lo que es el hielo …

- ¡ desde hoy vas a darte cuenta que no existes !!! … sentenció Alejandra, arrojando el borrador sobre la carpeta y volviendo a girar sobre los taquitos de sus zapatos nuevos …

Efectivamente, ese año conocí cuan frío puede ser el hielo … cuanto puede doler la indiferencia … cuan solo te puedes sentir en medio de tanta gente … cuan cómplice y descaradamente injusta puede ser una maestra que no quiere hacerse de problemas, dejándose llevar por el status quo …

Ese año me sentí marcado … porque las dos niñas que se atrevieron a conversar conmigo en esos interminables nueve meses de 1976, y que irónicamente no recuerdo sus nombres, me dejaron claro sin decirlo que si su amistad con el grupo se veía afectada por mi causa, simplemente todo se acababa …

Ese año fui el mejor de la clase … para el segundo trimestre ya las profesoras no me preguntaban en clase porque daban por sentado que sabía las respuestas … gané la mayoría de los concursos … recuerdo con aislada alegría un concurso de dibujo que nunca fue ganado por un varón … hasta hice del Mayor Juan de la Cruz Salvo, soldado chileno que le pidió la rendición a Francisco Bolognesi en Arica, porque nadie quería interpretar al soldado chileno … pero eso solo hizo que el hielo sea mas frío y que la soledad sea mas sola …

En estos tiempos de ni una menos, se me provoca que no todos los hombres somos malos y que la violencia no es solo física …

… y que la mujeres también pueden dañar a un hombre …

Creo con convicción, y por experiencia propia, que la violencia no es un tema de genero, sino de educación.

Cuarenta años después, me queda claro que estas niñas de mi pasado deben haber formado sus hogares … y que de seguro tienen un esposo a quien deben hacer feliz … y que a lo mejor tienen hijos varones … 


… solo espero que ellos nunca se hayan topado en ningún momento de sus vidas con la versión 1976 de ellas … porque de seguro no habría forma de decirles te amo mi amor … o te amo mamá … ojalá …


No hay comentarios: