domingo, 10 de julio de 2016

Machu Picchu … Andrea … Liam … y Amor Imposible


Esta no era nuestra primera visita a Machu Picchu, y esta vez decidimos ir por nuestra cuenta … cero agencias … cero guías … cero intermediarios … los contactos mínimos para hacer solo las consultas que sean imprescindibles.

Bueno pues, el último Miércoles nos levantamos sin presiones, desayunamos algo ligero y nos enrrumbamos de Machu Picchu Pueblo al mismísimo santuario de Machu Picchu … yo pensé que tenía todo bajo control … recorreríamos con calma lo que querríamos y por la ruta que quisiéramos, total con dos visitas anteriores nos podíamos dar ese lujo … pero a poco de empezar el recorrido sentí que ocurrían unos movimientos extraños entre Diego y Andrea … 

Mientras Elizabeth y yo buscábamos buenas tomas en el recorrido, mis hijos se habían unido en complicidad -una vez más- buscando algo … yo todavía no tenía la menor idea de qué.

Cuando me acerco a ellos y les pregunto ¿qué buscan? ella me muestra una foto de su iPhone … era un gringo sentado en una piedra en posición de meditación teniendo como fondo el Phutuq K'usi … querían encontrar la piedra en la que este gringuito había sentado sus posaderas … sin tomar mayor importancia del gringo, le pregunto a unos de los cuidadores del lugar si conocía ese sector del santuario, y él me responde que estaba detrás de la ciudadela, cerca a la entrada del Huayna Picchu … y allí empezó una nueva peregrinación, completamente diferente a la planificada …  completamente distante a los objetivos de una visita al Santuario de Machu Picchu … completamente fuera de mi control.

La Casa del Inka, el Recinto del Guardián, el Templo de las Tres Ventanas, el Templo del Cóndor, los Espejos de Agua, y hasta el Intihuatana habían pasado a un segundo lugar … el recorrido por todos esos lugares fueron casi a trote … el objetivo en el que nos había sumergido Andrea -en complicidad con Diego- era encontrar esa bendita piedra.

Cuando terminamos toda la parte alta de la ciudadela y descendimos hasta la puerta de ingreso del Huayna Picchu caímos en cuenta que la susodicha piedra no estaba donde nos había indicado el despistado cuidador … el rostro de Andrea empezó a desencajarse.

Cuando caigo en cuenta de la importancia que había cobrado la bendita piedra en nuestro recorrido, pregunto en voz alta por qué quieren encontrar esa piedra … y resultaba que el gringuito de la foto que había sentado sus posaderas en esa piedra era un tal Liam Payne … entonces pregunto ¿quien cuernos es Liam Payne ??? … y resultaba que era un ex One Direction … entonces comprendí por qué era tan importante para Andrea encontrar la piedra de marras … ella ya tenía elaborado -desde Lima- todo un plan para nuestra visita a Machu Picchu.

Ante el fracaso por encontrar la piedra en las cercanías de la entrada del Huayna Picchu, Diego me dijo que habían analizado con detenimiento la foto, y por el ángulo de la misma no podía estar por donde la estábamos buscando … que tenía que estar más cerca de la entrada del santuario … entonces empezamos una segunda peregrinación, ya de salida del santuario, siempre a paso de trote … en el camino encontramos a otro cuidador del santuario, y yo ya a boca de jarro le muestro la foto, le explico lo del ángulo de la misma, la montaña que estaba detrás de Liam … y él me dice que si conocía la piedra, pero que estaba en una zona que ya estaba cerrada para el público porque se encontraban haciendo trabajos de restauración … entonces yo le pregunto si se podía hacer una excepción para acceder a la zona y la respuesta fue un rotundo no.

Entonces Diego le dijo al cuidador que estaba equivocado, porque si analizaba bien la posición de Liam y los ángulos que se formaban con el Phutuq K'usi, y las demás montañas que se encontraban en la cercanía, la piedra no podía estar en la zona que él refería … entonces, Diego y cuidador se enfrascaron en un análisis de la foto y este último tuvo que reconocer que estaba equivocado, que debíamos seguir avanzando, pero que le causaba extrañeza todo porque él estaba seguro que más adelante ya no había mas piedras de esas dimensiones y características.

¿ Qué había pasado con la bendita piedra ??? … ¿ acaso otra fan se le había adelantado a Andrea y, al igual que la banca de “bajo la misma estrella” se la había robado ??? … lo cierto es que la piedra no estaba.

Pero Andrea no se iba a dar por vencida, y Diego no la iba a abandonar en su búsqueda … así que se enrrumbaron a lo alto de la andenería que está frente a la ciudadela a seguir buscando … yo me quedé acompañando a Elizabeth, quien dijo que ella esperaría en la salida … yo me enrrumbé a alcanzar a mis exploradores … para esto, ya sería cerca de las tres y treinta de la tarde, y el santuario cierra a las cinco.

En el camino me encontré con un grupo de cuidadores ya relajados y en plena cháchara … entonces pregunto sin tapujos ¿ alguno de ustedes estuvo en el santuario cuando los One Direction visitaron el santuario ??? … después de soportar las risitas burlonas de la mayoría de ellos, el mayor de ellos me respondió que él si había estado ese día … entonces rápidamente yo pregunto si conocía el lugar donde se habían tomado fotos, y él me señalo lo alto de la andenería … justo a donde Diego y Andrea se estaban dirigiendo … respiré aliviado.

Después de volver a subir un millón de escalones de piedra, finalmente los alcanzo y les pregunto si encontraron la bendita piedra … y al unísono me responden ¡ No !!!

Sin embargo, Diego me dice que recién se había dado cuenta de un detalle … en la foto aparecía un arbusto que ya había logrado ubicar desde lo alto del santuario, y señaló con su brazo hacia un costado de la ciudadela … yo hice un paneo del lugar con mis miopes ojos, y alcancé a divisar tres piedras … hice un pequeño análisis de la foto de marras y le dije a Diego creo que es esa … pero Andrea dijo es muy pequeña … entonces pregunto ¿regresamos a seguir buscando?, a lo que Andrea me responde ¡ Papá, no he recorrido todo este lugar en vano … tengo que encontrar la piedra !!! … entonces, empezamos nuevamente el descenso hacia la ciudadela, y nos dirigimos hacia la piedra que yo les había sugerido, a pesar de esa mezcla de pesimismo y perseverancia que se había instalado en Andrea.

Cuando bajamos rodeando la ciudadela y llegamos donde se encontraba la piedra que había sugerido, insistí con Diego creo que es esta … él la miró, miró a Andrea, enfocó con el lente de su cámara, miró la foto del gringuito, volvió a mirar Andrea y le dijo sí, es esta … el rostro de Andrea se iluminó, se llenó de alegría y de emoción … hasta la escuché soltar una palabrota … entonces allí empezó otra historia, una de una interminable sesión de fotos para encontrar la réplica perfecta …




No se si Diego y Andrea lograron la réplica, lo que si sé es que finalmente me divertí mucho en esta aventura en la que me sumergieron mis hijos … y que por esta esta visita, sumada a la falta de cupos en el tren local, esa noche no pude ver Amor Imposible, mi novela turca del momento.




2 comentarios:

Alex Tafur dijo...

Jajaja qué buena foto Doc

V Doble Rkld dijo...

... había que inmortalizar el momento Alex ...