Raúl despertó y la sensación de náuseas fue brutal ... en realidad, eso fue lo que lo despertó ... lentamente se sentó sobre el borde de la cama y trató de respirar profundamente varias veces para tratar de ahuyentar esa desagradable sensación, pero las náuseas nunca se fueron ... se incorporó y caminó hacia el baño, pero aún estaba grogui, definitivamente no estaba despierto, mucho menos lúcido ... todos sus movimientos eran instintivos, guiados por las náuseas ... y así fue como, camino al baño, cogió la pequeña silla azúl que siempre esta al lado del viejo planchador ... la puso delante del inodoro y se sentó ... se cogió la frente e intentó vomitar, pero no pudo ... lo intento una y otra vez, hasta que de repente todo se torno en oscuridad ...
Cuando Raúl abrió los ojos aún no terminaba de despertar, sintió que estaba echado de costado y no boca abajo con los brazos cruzados sobre la almohada, como es su hábito al dormir, es más, no sintió la almohada ... y es en ese instante, cuando se da cuenta de la ausencia de su pequeña almohada, que también se da cuenta de la dureza de la superficie sobre la que estaba echado ... o, mejor dicho, tirado ...
Cuando Raúl toma un poco de conciencia, se da cuenta que está tirado sobre el piso del baño ... y cuando sus alertas empiezan a funcionar es que siente ese horrible dolor sobre su sien derecha ... se reincorpora como puede y, como puede también, se dirige nuevamente a su cama e intenta seguir su sueño ... se echa boca abajo y cruza sus brazos debajo de su frente ... cuando ya estaba por sumirse nuevamente en la profundidad de su anhelado sueño es que siente que algo no anda bien en su rostro ... nuevamente se reincorpora sobre el borde de su cama y levanta la mirada para ver su reflejo sobre el espejo pegado al closet ...
Cuando Raúl ve su reflejo en el espejo se da cuenta del estrago del golpe seco que se dió sobre el duro y frío piso de la baldosa del baño ... un rostro dañado y algo deforme ... el hematoma y la tumefacción le daban un aspecto grotesco, y en ese mismo instante pensó en su alma y en su karma y se preguntó para sus adentros ¿ cuán grotesca y monstruosa sería su alma en estos días ??? ... sintió miedo, y hasta algo de terror ... entonces prefirió refugiarse en su sueño, esa válvula de escape que siempre usa para tratar de sobrevivir ... y entonces, se durmió ...

Fuerza fuerza que todo pasará pronto...con paciencia y buen hu mor Raúl 😉
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