domingo, 6 de junio de 2010

¿ SE ME VA EL TREN ???

Leyendo a Milagros Leiva en su novísimo Blog de El Comercio, una pregunta me invadió repentinamente en medio de la lectura: ¿a los hombres se nos puede ir el tren?.

Viendo el recuento de cosas que Milagros no ha hecho en su vida y que confiesa quisiera hacer, yo empecé a preguntarme –al igual que el viejito del comercial de la Coca Cola- … ¿qué no he hecho en mi vida?.

Tengo cuarentaicinco años y he descubierto que mi lista no es nada corta.

Gracias a Dios, finalmente este año empecé una maestría … y premonitoriamente, yo ya decía el año pasado que no podía postergar mas el inicio de estos estudios ¡¡¡ porque se me acaba la vida !!!!!!

Pero hasta ahora no he logrado juntar la fuerza de voluntad suficiente para inscribirme en un gimnasio, ya ni siquiera para bajar de peso, sino, por lo menos para tratar de endurecer mi cuarentón cuerpo.

Tampoco logré escribir la ansiada novela. Y si no fuera por la magia del internet -que me regaló este Blog-, viviría frustrado por este tema.

No sé cantar, y sin embargo aún sueño con hacerlo encima de un escenario.

No sé bailar, y siempre quise ser el chico bailarín de la fiesta.

No se tocar ningún instrumento musical … pero aún sueño con sentarme frente a una batería.

Nunca me inscribí en ningún taller de teatro, aunque mi esposa piensa que no lo necesito; según ella mi talento histriónico es innato (¡¡ ya empezó el teatro !!! … suele decirme cuando me defiendo con pasión de alguna acusación).

Sobre el particular, nunca voy a olvidar aquella vez que, estando en el cole, miraba como mis compañeros de clase formaban el grupo que iba a interpretar la famosa escena de Bolognesi negándose a entregar la plaza de Arica a los chilenos, y todos se hacían los tercios con el papel del mensajero chileno, hasta que me harté y me dije para mis adentros “a la mierda, si tengo que ser chileno para poder actuar, pues lo seré” … así que para ese día mi madre me tuvo que disfrazar del Mayor Juan de la Cruz Salvo –el soldado chileno- y hasta ahora no se me borra el recuerdo de aquella bandera con la estrella solitaria en mi pecho. Otro recuerdo imborrable es la odiosa cara de Alejandra Longa con una barba blanca de algodón interpretando al Coronel Bolognesi. Desde esos tiempos ya las chicas querían hacer todo lo que era nuestro.

Nunca fui un genio con la pelota, pero al menos tuve una buena época cómo arquero de mi querido “Deportivo Relámpago” –el equipo que formamos en mi barrio-, y de mi aula en la secundaria … pero, ¿acaso no todos quisiéramos ser el goleador del equipo?? … lo intenté ya de adulto, y descubrí –para mi tristeza- que era mejor dirigente que jugador.

Nunca aprendí a manejar un auto.

Obvio, nunca me compré el auto.

Pero no pierdo la esperanza de algún día estar frente al volante de mi auto nuevo … a toda velocidad y con la música a todo volumen ¡¡ como en las películas !!! (Bitter Sweet Symphony de The Verve es la canción que he elegido para ese momento)… ya me cansé de ir a toda velocidad, pero con mp3 y en bicicleta … ¡¡ les puedo asegurar que no es lo mismo !!!

Hasta ahora no he podido dejar Lima Norte, que a pesar de quererla un montón, creo que ya es hora de que nos alejemos.

Ya tengo dieciséis años de casado … y aún no logro que mi padre pueda entender lo que eso significa.

Ya tengo dieciséis años de casado … y aún no logro entender yo mismo lo que eso significa (¡¡ carajo !!! … ¡¡ creo que me perezco a mi padre !!!).

Nunca consumí drogas.

Y mis amigos cuando querían consumirla en las fiestas, se las ingeniaban para que yo no me diera cuenta.

Por más que quise, nunca tuve una enamorada de ascendencia japonesa … he aprendido a vivir con ello.

Rosita Kanashiro fue lo más cerca que estuve de ese sueño … pero cuando estuve a punto de lograrlo, regresó con Eddy –su enamorado de muchos años- y ahora están felizmente casados. A quien Dios se lo dio, San Pedro se lo bendiga.

Quisiera ser profesor … eso es algo que si estoy empeñando en lograrlo … me estoy preparando para eso.

En fin, son muchas cosas que no he hecho y que me hubiera gustado hacer … estas que he enumerado creo que son solo algunas … varias, estoy seguro se me están escapando de la memoria; otras, seguro son inconfesables.

Para algunas, seguro queda algo de tiempo, pero para otras … de seguro ya se me fue el tren.

Chu Chu Talán.